Eurodipity en Gandía. Más que derrota electoral.
Eurodipity, eurodipity, eurodipity, eurodipity, eurodipity… escribían los asesores de campaña del líder socialista alojados en el hotel Magic Villa Luz.
- ¿Señor podremos dejar ya de escribir? - pregunto uno de los asesores.
- No - respondió el político - copiad. Copiad eurodipity cincuenta veces. Tú copia eurodipity cien veces, por quejarte.
- Pero - respondió este - ¿Por qué tenemos que copiar el lema de nuestros enemigos?
- ¡Eurodipity! - Exclamo otro de los asesores - si nos oyen les darán alas a los del PUE que nos acusan de sectarios, y a los populares de blanditos.
- ¿Por qué lo dices? - repuso otro.
- ¿Enemigos? Por eurodipity, si se nos escapa en público estamos perdidos. Eso no es progre. No hay enemigos sino adversarios.
- Todos sabéis - repuso el líder de los socialistas - que con eurodipity o sin ella si un partido nos gana es nuestro enemigo, al menos en casa y hay que neutralizarlo o dividirlo.
- Pero señor ese modo de hablar…
- Es en casa, tranquilo. Evidentemente no se puede decir fuera. Pero ahora, hasta que alguien tenga una idea copiad eurodipity, copiad a ver si se os ocurre algo.
Eurodipity, eurodipity, eurodipity, eurodipity… escribían monótonamente ante la falta de otra cosa mejor, eurodipity, eurodipity, eurodipity…